jueves, 15 de septiembre de 2016

PARA MI HIJA

Hoy hace fresquito. Me levanto pensando que mi hija habrá pasado frío en el camino hacia el Instituto. Pensando que debía haberle dicho, -"ponte una chaqueta", que ella no se la habría puesto. Se constipará, pienso; mañana se lo digo, aunque sepa que no se la va a poner, así no me sentiré tan ¿¿culpable?? Vaya, ....

Nunca se deja de ser madre. Desde el mismo momento en el que aparece, te conviertes en madre para el resto de tu vida. Incluso desde antes; cuando, aún estando dentro de tu vientre, le hablas, le cantas, le acaricias a través de tu piel; a punto de reventar, de tanto espacio que le proporcionas, para que se sienta lo más a gusto posible.

La amas hasta donde las palabras no pueden llegar; con pocos meses empiezas a trabajar, te separas de ella, como si te arrancaran la parte más importante de tu cuerpo. La llevas en el coche a las 6:30 de la mañana, con frío, con calor, con lluvia, con miedo. Trabajas tantas horas, que pierdes la noción del tiempo, del dolor físico, del dolor del alma, todas las horas son la misma repetida, millones de veces a lo largo de los años.


Vuelves a casa a las 20:30, con tu bebé en el coche, baño, cena, sueño. Y vuelta a empezar.

Muchas serán las madres que se sentirán identificadas. Otras muchas pensarán que no fui la mejor madre del mundo. 

Fueron mis padres los que me ayudaron, los que la disfrutaron, los que le oyeron decir sus primeras palabras, y los que le enseñaron a jugar y a ser lo buena persona que es. A ellos les debo el haber podido sacar mi casa adelante, sabiendo que mi hija estaba en las mejores manos del mundo. Creo que no se lo podré agradecer nunca lo suficiente.

El tiempo pasa, las circunstancias cambian y con 12 años, mi niña tiene que abandonar todo su mundo conocido, (con todo lo que a mí me agobiaba), pero que era lo único que ella conocía y tiene que empezar una vida nueva. Sin coche por la mañana, sin sus amigos de siempre, sin sus abuelos, sin vuelta a las tantas, y deberes de madrugada.

Es mi heroína; un sólo día de Instituto, le bastó para aceptar su nuevo entorno; en dos horas ya tenía tropecientos amigos, una sonrisa a la salida de su nuevo mundo y un futuro por delante al que no le temía ni pizca.

En ese momento todo cambió; decidió ser ella misma, independiente de mí, pero siempre conmigo. 

A ella no le importa no haberse puesto esta mañana una chaqueta, yo sufriré hasta que venga, porque me parezco más a mi madre de que nunca creí que me parecería.

Tenían razón mi madre y mi suegra cuando me decían, que nunca se deja de ser madre.




Os agradezco infinito vuestras visitas, y me encantará leer vuestros comentarios, que son la esencia del blog y el medio de que nos conozcamos. Hasta pronto!!



25 comentarios :

  1. Hola mariposa, así de cierto y así será siempre.Solo cuando se es madre se entiende ese sufrimiento, esa mezcla de orgullo y miedo que nos recorre la sangre y nos llena de angustia. Pero nos tenemos que conformar porque no hace tanto tiempo nosotras eramos esas niñas que no nos poníamos las chaquetas y dejábamos una madre preocupada tras nosotras. Somos madres aún bajo la certeza de que no será fácil, pero con la convicción de que pondremos hasta el ultimo suspiro del alma en hacerlo lo mejor que podamos. Y es que una madre es esa persona a la que imagino se le acaba perdonando y agradeciendo todo, y cuando digo todo es todo.
    Un beso y tomó nota de tu espacio. Un beso de mariposa.

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    1. Hola, mariposa jefa!!! Ya se que esto es así, y estoy orgullosa de mi hija, que tiene un conocimiento que para mí lo quisiera. Muchas gracias y nos vemos pronto, que espero ver pronto A traves de tu objetivo, y poder opinar. Besazos!!!

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  2. El maravilloso milagro de la vida...si de algo estoy muy orgullosa por ser mujer, es de poderme brindar la vida el placer de haber sido madre, no hay palabras, ni sensación más grande que pueda explesar esa felicidad, ese sentimiento, de sentir esos latidos dentro de ti y su tierno cuerpecito encima de nuestro regazo nada más nacer.

    A mi la vida me ha otorgado el placer de ser madre por dos veces, cada momento diferente al otro, cada nacimiento diferente al otro, pero los dos, momentos inolvidanles e insustituibles.

    A dia de hoy, la vida me ha golpeado muy fuerte varias veces, y en esta última ocasión, mis hijas asumieron para conmigo un papel de hijas, madres, amigas, psicologas, eran mis manos, mis pies, mis ojos....eran mi luz.

    Cada dia doy gracias a la vida, por tener vida y por ellas, son el todo de mi existencia, y nuestro sufrimiento será duradero como madres, pero no es más que el que nuestras madres tuvieron por nosotras y que el que nuestras hij

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    1. Es que las palabras se quedan pequeñas, verdad?? Hoy entiendo mucho más a mi madre, y que realmente es lo más importante de nuestras vidas, tengas una o tengas seis. Un Beso, cariñete!!

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    2. Gracias compañera como madre.
      Un beso fuerte.

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  3. Precioso Maria, pero no te quites merito porque seguro que si ha llegado a ser tan buena persona es debido a ti en gran medida.

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    1. Gracias, pero en realidad yo estoy disfrutando de mi hija durante los 2 últimos años, y no imaginas cuánto lo valoro. Mi padre me dice que se la he robado, el pobre. Un superbesazo!!!

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  4. Para mi eres una madre coraje por la parte que le toca a mi hija, y la parte que me toca ami, una mujer especial en mi vida.

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    1. Tu sí que tienes coraje con todo lo que llevas pasado y el amor tan grande que nos das. Un beso, chorvo mío.

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  5. Jops, creo que estoy algo añejo, hasta me ha conmovido tu historia.

    Bueno, paso página y vuelvo a modo corazón de ladrillo.

    Sigue así María (tanto aplicable a madre como a hija)

    Un saludo.

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    1. Anda corazón de ladrillo, limpiate la lagrimilla, que eso significa que eres una madre maravillosa, jijiji

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  6. Para mi y mi hija eres una madre y mujer coraje siempre atenta de nosotros para que no nos falte de nada eres especial no cambies.

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  7. Bravo! Una historia que refleja la vida cotidiana de millones de madres, madres con letras grandes. Le deseo mucha suerte a tu niña en su camino por delante.

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    1. Tu también sabes lo que es, y cuánto tiempo más nos gustaría dedicar a nuestras niñas. Un beso.

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  8. Por Dios, María, que bien escribes y que bien sabes expresar estas cosas.

    Un besazo a toda la familia,

    (post-data, ahora ya no me podrás echar la bronca por no comentar tus post.)

    Angel.

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    1. Muchas gracias, PAULA CARO, Angel, es que me daba lástima que te lo perdieras, jijiji. En serio, un detallazo de comentario, ya no te echaré la bronca!!! Besosososo!!!!

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  9. Yo todavía no soy madre (no se si algún día lo seré) pero mi madre a pesar de que tengo 30 años aun me dice que me coja chaqueta y paraguas. Sigue preocupándose por mi hermana y por mí en vez de disfrutar. Pero es lo que dices nunca se deja de ser madre y aunque tenga 40 años siempre la verás como tu bebé.

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    1. Es así, y cuando eres madre es cuando ves lo que la tuya sufrió por ti. Y lo que sigue sufriendo, y así para siempre. Un beso Teresa!!!

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  10. El día que nació mi primer hijo descubrí esa forma inmensa de amar, incondicional y para siempre. Pronto descubres que eso conlleva sufrir también cada vez que algo le pase, porque tu puedes soportar muchas cosas pero no puedes soportar que nada le pasé a tu hijo.

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    1. Exactamente. Cualquier padre o madre entenderá mis palabras. Gracias por el comentario!!

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  11. ¡Hola Maraya!

    Que bonito capítulo de vuestra juntas, me encanta ese espíritu, el de ambas. Un beso amiga ;)

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    1. Muchas gracia, Salma!! Nuestra vida madre-hija, es la base de una muy bella relación, que espero mantengamos siempre.

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  12. Me he emocionado leyendo el post y eso que no soy madre y nunca me he sentido así, pero leyendolo me has hecho reflexionar mucho y por ello te doy las gracias.

    Un saludo!

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    1. Gracias a ti, por leerlo. Tengo tantas cosas que decir de mi niña, que escribiría hasta el infinito con lo que me hace sentir. Un gran saludo!!

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